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PORSCHE VENCE LAS 24H DE SPA


Imagen: SRO – PATRICK HECQ

La edición 2020 de la emblemática cita belga será recordada por muchos motivos, desde el cambio de fecha de verano a otoño debido a la crisis sanitaria, pasando por la polémica de los límites de pista en la clasificación y acabando por un final de carrera digno de la más épicas de las películas.

Pero vayamos por partes. Este thriller “made in Ardenas” comenzaba con aproximadamente media hora de retraso tras el fuerte accidente de uno de los Lamborghini de la carrera precedente, que dejaba la pista (y el guardarrail) en unas condiciones que obligaban a los servicios del trazado belga a trabajar contrarreloj para tener todo listo de cara al plato fuerte del fin de semana, el asunto que nos atañe.

Ya con la luz verde en el semáforo, el poleman Raffaele Marciello ponía la directa a los mandos de su Mercedes AMG GT3, haciendo valer el ritmo mostrado a lo largo de la temporada. A su estela se situaba el Lamborgini Huracan GT3 Evo de Lind, Mapelli y Caldarelli, otro de los equipos fuertes, estableciendo entre ellos lo que parecía ser el plan perfecto de no agresión, parecido a la táctica de dos ciclistas escapados sabedores de que la única forma de llegar lejos es no molestarse.

Estos dos equipos serían los principales protagonistas en los primeros compases de carrera, aunque con el paso de las horas, y con la noche cayendo, empezaban a emerger algunos de los equipos que tendrían un papel destacado algo mas tarde, como era el caso del Audi R8 LMS de Attempto Racing, o el Ferrari 488 GT3 de la potente AF Corse en manos de Calado, Nielsen y Pier Guidi.

Con la carrera en una aparente situación de “statu quo” ideal, el primer golpe de efecto llegaría en plena noche, poco antes del ecuador, cuando el Mercedes de AKKA ASP, tras de salir del pit Lane con Felipe Fraga a los mandos veía como la rueda delantera izquierda literalmente explotaba, teniendo que volver a boxes con unos daños en la mecánica que impedían su continuidad. Primer favorito KO.

El siguiente momento clave llegaría al amanecer, cuando Dennis Lind, que en ese momento lideraba la carrera, estrellaba su Lamboghini en el Raidillon en un fuerte impacto que le llevaba a ser trasladado al hospital para certificar que todo estaba bien. 

Desde este momento la carrera entraba en una nueva dimensión, dando un paso al frente varios equipos que hasta el momento se habían mantenido en la retaguardia como el Audi de Sainteloc Racing (Winkelhock, Boccolacci y Haase), o el Porsche de ROWE Racing (Vanthoor, Tandy y Bamber), que remontaban desde la vigésima posición de la parrilla de salida, aunque el liderato en ese momento era cosa del Ferrari número 51 de AF Corse.

A falta de tres horas para la bandera a cuadros todo hacía indicar que esta edición de las 24 Horas de Spa se decidiría entre Audi y Ferrari, o en otras palabras, Attempto Racing y Sainteloc Racing contra AF Corse y SMP Racing.

El último giro de guión llegaría ya en la parte final, cuando el Porsche de ROWE Racing optaba por una estrategia diferente al no parar a Tandy, mientras los Audi sí lo hacían, lo que metía de lleno a la firma germana en la lucha por la victoria.

Pero en Spa todo puede suceder, y cuando llueve más. La ventaja cosechada por el Porsche de venía al traste tras dos coches de seguridad, quedando la batalla final entre ellos y el Audi de Attempto Racing, que se saldaba a favor el primero a falta de pocas vueltas para el final cuando se colocaba en cabeza para ver en primer lugar la bandera a cuadros final, no sin suspense, y es que a falta de vuelta y media el Porsche comenzaba a sufrir unos problemas de transmisión que casi le dejan con la miel en los labios.

Pero el festival de la marca germana no acababa ahí, y es que la tercera y cuarta posición era cosa de Dinamic Motorsport y GPX Racing, cerrando los cinco primeros el Ferrari de AF Corse, que se hundía en los compases finales.

En cuanto al resto de categorías, el Lamborghini Huracán GT3 EVO de Barwell Racing se anotaba la victoria por delante del Ferrari 488 GT3 de SKY – Tempesta Racing, uno de los grandes dominadores de este 2020. En la Silver Cup, el Mercedes AMG GT3 de HRT se subía a lo más alto del cajón, al igual que el Bentley Continental GT3 de CMR, único superviviente en la AM Cup.

Imagen: SRO – HECQ

Entre los españoles, suerte dispar. El único que conseguía completar las 24 horas era Andy Soucek, que partiendo desde la última posición de la parrilla tras una avería en su motor durante los entrenos conseguía remontar hasta la decimosegunda plaza final. Miguel Molina, cuyo equipo peleó por el podium hasta que un impacto contra las barreras les dejaba fuera de juego, al igual que Albert Costa, al que una avería cerca del final le obligaba a tomar el camino del abandono. Sabor agridulce para los nuestros en lo referente a los resultados, pero más que satisfactorio en lo referente a la velocidad demostrada, dejando patente una vez más el alto nivel de los nuestros.

 Ya descontamos los días para una nueva edición de esta cita que temporada tras temporada siempre nos deja momentos inolvidables.

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