La historia del Opel Rennbahn

Descubrimos los misterios del óvalo escondido sobre el bosque frondoso de Ruesselsheim (Alemania). Ya han pasado 100 años desde el Primer Torneo de Automóviles de Wiesbaden


Imagen: NEWSPRESS-ES / OPEL

Entre los bosques frondosos al sur de Ruesselsheim (Alemania), nos encontramos con el misterioso circuito Opel Rennbahn, un autódromo en forma de óvalo peraltado, donde, según cuenta la leyenda, se realizó la primera carrera automovilística mejor documentada en pista de carreras. La hierba alta oculta este monumento tecnológico donde hace 100 años se realizó el “Primer Wiesbadener Automobil-Turnier” (Primer Torneo de Automóviles de Wiesbaden) considerada como la primera carrera en el Opel Rennbahn.

Desde la instalación de una plataforma para visitantes en el 2013, podemos sentirnos como Hiram Bingham al descubrir la ciudad sagrada de Machu Picchu, porque entre el verde de la maleza vislumbramos aquellas míticas curvas peraltadas del que fue considerado, en su época, como el circuito de competición más rápido de Europa.

El anillo de velocidad Opel Rennbahn fue construido por Adam Opel AG en 1919 y estaba ubicado en un bosque a unos dos kilómetros al sur de Rüsselshein. Un diseño cuya característica principal era su forma ovalada, con una longitud de 1.5 km, una anchura de 12 metros y unos giros peraltados a 32°, que permitían alcanzar la velocidad media de 140 km/h, todo un hito en aquellos años.

Aquel fin de semana del 21 y 22 de mayo de 1921, se celebró el “Primer Wiesbadener Automobil-Turnier” en el óvalo de Opel Rennbahn. Gracias a la gran documentación que se dispone de la época, podemos confirmar que aquel gran premio consistía en 12 competiciones donde corrían tanto automóviles como motocicletas y cuya distancia variaba según la categoría, llegando a recorrer una distancia de 90 kilómetros. Los vehículos de Opel compitieron en la mayoría de carreras, tanto de dos como de cuatro ruedas. Entre los pilotos de Opel se encontraba a Fritz von Opel, el nieto del fundador de la compañía Adam Opel, que consiguió la increíble velocidad media de 113 km/h y el piloto oficial de Opel Carl Jörns que al volante del Opel 14 PS, Jörns consiguió dos victorias. 

La decimotercera carrera prevista, en la que se deseaba batir récords de velocidad tanto de coches como de motos, tuvo que cancelarse debido al imprudente comportamiento de los espectadores.

El circuito de Opel Rennbahn fue considerado, en los años 20, como el circuito de competición más rápido de Europa y se utilizó para realizar competiciones de bicicletas, motocicletas y automóviles, consiguiendo atraer en su periodo esplendor, hasta más de 50.000 espectadores. Entre los grandes pilotos que comenzaron su carrera en el Óvalo alemán podemos recordar a Jimmie Simpson, Guido Mentasti y Hermann Lang. Pero también fue pista de pruebas donde, Adam Opel AG, realizó pruebas de nuevos desarrollos entre los cuales destacaremos la espectacular prueba en 1928 del “Rak1, vehículo propulsado por un cohete a los mandos de Fritz Von Opel apodado desde entonces como Raketen-Fritz (El Hombre Cohete). 

A partir de 1930, debido sobre todo, al desarrollo técnico en el deporte del automóvil y la apertura de Nürburgring y Hockenheimring, ocasionó que cada vez se celebraran menos eventos de carreras en el circuito de Opel Rennbahn. Después del final de la Segunda Guerra Mundial, el área fue utilizada temporalmente por el ejército de los EE. UU. Desde 1946, el uso del circuito de Opel se ha abandonado por completo.

El YouTuber “GP Laps” ha logrado recrear la atmósfera de la 1ª carrera que tuvo lugar en el circuito ovalado, utilizando el software de simulación de carrera “Assetto Corsa”, los archivos de la época y la Inteligencia Artificial. Reviviremos la misma atmósfera de esta competición centenaria con detalles muy realistas como las tribunas, los espectadores, la publicidad del circuito, hasta el sonido de los motores y los logotipos de las marcas pintados sobre el asfalto. El Óvalo virtual es considerado, entre sus followers, como uno de los circuitos de competición más bonitos entre las carreras de simulación.

100 años después de aquellas primeras carreras, los restos del Óvalo del Opel Rennbahn se han mimetizado con el bosque del Parque Regional de Rin-Meno. Un monumento tecnológico en donde los árboles plantados en la pista y la maleza que ocultan parte del recorrido pero, si observamos un poco, al mirar hacia las mantenidas curvas de la pared, sentiremos la adrenalina de aquellos primeros pilotos a los mandos de los bólidos más rápidos del momento. La Leyenda del óvalo escondido sigue atrayendo a los aficionados al mundo del motor.

 

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