Barbara Frenkel: «Porsche es mi pasión»

Barbara Frenkel es la primera mujer en el Consejo de Dirección de Porsche


Imagen: PORSCHE MEDIA

Barbara Frenkel nunca quiso trabajar para uno de los grandes fabricantes de automóviles. Sin embargo, Porsche le atraía. El comienzo en 2001 no fue fácil, pero ahora esta mujer nacida en Franconia (región del sur de Alemania) es la primera que se sienta en el Consejo de Dirección de la empresa.

Barbara Frenkel ha conseguido algo que ninguna mujer había logrado antes en el fabricante de automóviles deportivos de Stuttgart: convertirse en la primera que forma parte del Consejo de Dirección, compuesto por siete miembros. Después de haber sido Directora de Ventas en Europa, desde junio Barbara Frenkel es responsable de Compras, sustituyendo a Uwe-Karsten Städte. Esto es especialmente importante en Porsche porque la cuota de producción propia de piezas siempre ha sido pequeña. Un 80% del valor añadido procede de empresas externas. El volumen anual de compras supera los nueve mil millones de euros.

A pesar de su gran importancia, los miembros del Consejo de Dirección responsables de las adquisiciones rara vez están en el punto de mira del público. Con la escasez de semiconductores en toda la industria del automóvil, los compradores han tenido que gestionar la crisis. Hay una media de 5.000 variantes diferentes de semiconductores en cada coche, explica Frenkel en su primera entrevista tras ser ascendida al Consejo: «En realidad, hemos superado la crisis de los semiconductores bastante bien hasta ahora». Porsche se beneficia de que los escasos componentes electrónicos utilizados por varias marcas del Grupo Volkswagen se instalan preferentemente en los modelos que generan mayores beneficios.

Porsche es la marca más rentable del Grupo Volkswagen. Sin embargo, la producción ha tenido que reducirse en ciertas ocasiones. Algunos empleados han tenido que trabajar temporalmente con jornada reducida. Mantener la producción en marcha requiere en ocasiones cierta improvisación. Señala que, en algún caso y de acuerdo con el cliente, se le entrega el coche con un ajuste mecánico del volante, por ejemplo, y el ajuste eléctrico se monta posteriormente en el concesionario en cuanto se dispone de los componentes. Los vehículos de empresa internos se entregan con una sola llave en lugar de dos. «Cada semiconductor cuenta», dice Frenkel.

Su despacho en el Centro de Desarrollo de Weissach

El despacho de la primera ejecutiva de Porsche no está en la sede de la empresa en Zuffenhausen, sino en el centro de desarrollo del fabricante de automóviles en Weissach. «Compras y Desarrollo colaboran estrechamente cuando se adjudican nuevos proyectos. Las cortas distancias facilitan la comunicación», explica. Esta oriunda de Franconia procede de la ciudad de Hof y, tras terminar el bachillerato, estudió química en Bayreuth y tecnología del caucho en Hannover. Su primera empresa fue Helsa-Werke, no muy lejos de Bayreuth. Esta mediana empresa se describe como «líder del mercado mundial en componentes como hombreras y entretelas para la industria internacional de la moda».

A los 27 años, asumió su primer cargo directivo en la empresa, cuando se produjo una vacante para un puesto ejecutivo en una filial que ella había ayudado a crear. «No había asistido a ningún seminario de liderazgo ni a ningún programa de desarrollo del personal. Vi las oportunidades y me lancé al vacío», dice en retrospectiva. También hubo algunos contratiempos, por supuesto, en los que aprendió «dónde están mis puntos fuertes y débiles».

Imagen: PORSCHE MEDIA

Tras diez años en Helsa-Werke, se trasladó a una filial del proveedor francés de automóviles Valeo en Bad Rodach, Franconia. Unos años más tarde, se mudó a Alfdorf, en Suabia, para trabajar en TRW Automotive, proveedor estadounidense para la industria del automóvil. Allí, como aquí, Frenkel se ocupaba del Departamento de Compras. En TRW, el objetivo era desarrollar la red de proveedores europeos.

«Deberíamos reunirnos»

Un día llamó un cazatalentos y le dijo: «Una importante empresa del sur de Alemania busca un director de calidad», y le preguntó si estaba interesada. «Respondí: ‘La única empresa que me interesa es Porsche. Si no es Porsche, no hay nada que discutir», recuerda Frenkel. A lo que el cazatalentos respondió: «Deberíamos reunirnos».

La responsable de Compras explica su respuesta, muy aguda, con el hecho de que no quería ir a uno de los grandes fabricantes de automóviles. «Me gustaba la dinámica de los proveedores. Como proveedor, tienes que superar constantemente los retos, evolucionar continuamente». En cambio, desde el punto de vista del proveedor, ella había visto a los grandes fabricantes de automóviles como algo lento.

Motivo personal para el cambio a Porsche

Porsche era más pequeña entonces que hoy, dice. «Quería mantener el dinamismo que conocía de la industria de los proveedores. Porsche se reinventa constantemente y nunca está satisfecha con lo que ha conseguido hasta ahora. Así que pensé que podría encajar muy bien allí». La marca ya era muy respetada y prestigiosa en aquel momento y, además, había un motivo muy personal para el cambio. «Una vez di un paseo en el Porsche de mi hermano, un 993 Carrera 2 plateado con motor refrigerado por aire. La dinámica de conducción era increíble». Después de ese paseo, se dijo a sí misma: «En algún momento de mi vida, quiero conducir algo así». Hoy conduce un 911 Turbo rojo como coche de empresa.

Pero empezar como responsable de calidad en Porsche, en 2001, no fue precisamente fácil. Wendelin Wiedeking, el Director General de entonces, fue aclamado como el «rey» después de que Porsche se salvara de la quiebra y se transformara en una empresa muy rentable bajo su dirección. El equipo estaba orgulloso. Sin embargo, la compañía no estaba precisamente entre las mejores en las respetadas clasificaciones de calidad de la firma estadounidense J. D. Power. Como Directora de Calidad, a la recién llegada se le encomendó la tarea de situar a Porsche en uno de los tres primeros puestos. El objetivo era evitar que se produjeran defectos y eliminar la necesidad de corregirlos en todo lo posible.

Hizo falta una buena dosis de persuasión. «No se puede imponer nada al equipo. Hay que convencer a la gente de las nuevas ideas. Entonces cooperarán. Hubo momentos difíciles», admite Frenkel. «Pero mi lema es: rendirse no es una opción. Pienso en términos de oportunidades y desarrollo un nuevo plan si algo no funciona de inmediato». El esfuerzo acabó dando sus frutos. Al cabo de unos años, Porsche estaba constantemente entre los tres primeros.

Consejos profesionales de Barbara Frenkel

¿Qué consejos da Barbara Frenkel a las chicas que quieren llegar a lo más alto en PorscheLo más importante es mostrar compromiso y pasión en tu trabajo», explica Barbara. «Haz más de lo que se espera. Luego, importa tu visibilidad dentro de cualquier organización, es importante participar en grupos de trabajo sobre temas estratégicos y presentar los resultados obtenidos en lo personal para elevar tu perfil dentro de la empresa», prosigue Frenkel. «Por último, no olvidarse que la unión hace la fuerza».

Acerca de Marco Presa (205 Artículos)
Editor de la revista. Amante del motor y apasionado de la vida. Me gusta viajar y la vida familiar. Mi lema: "si existen los pedales, son para pisarlos fuerte".

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